Anoche se disputó la primera parte de la esperada Recopa Sudamericana, protagonizada por el albiceleste de Avellaneda y el “glorioso” de Río de Janeiro. Con un merecido triunfo de la mano de Luciano Vietto y Adrian Martinez, el equipo de Gustavo Costas ya sueña con la vuelta en Brasil.
El Cilindro de Avellaneda se vistió de fiesta para recibir el partido de ida de esta definición que coronará al campeón latinoamericano. Racing Club, flamante campeón de la Copa Sudamericana, recibió a Botafogo, ganador de la Copa Libertadores, en un duelo esperado por todos los hinchas.

Desde el pitazo inicial, el equipo conducido por Gustavo Costas asumió el protagonismo, imponiendo su localía y firmeza en el área rival. La primera gran oportunidad llegó temprano: a los seis minutos, Maximiliano Salas recibió la pelota dentro del área y, tras un potente remate, se estrelló en el travesaño, ahogando el grito de gol de más de uno.
El dominio de Racing continuó, manteniendo la presión ofensiva. Sin embargo, el momento clave llegó tras una jugada polémica. El defensor Alexander Barboza cometió una infracción al darle un codazo a Maravilla Martínez. Aunque la falta parecía clara, la acción fue revisada por el VAR. Finalmente, bajo la atenta mirada del árbitro Felipe Andrés González Alveal, se sancionó el penal que abrió el marcador.

Luciano Vietto, delantero surgido de las divisiones inferiores del club, fue el encargado de ejecutar la pena máxima. Con un disparo esquinado a media altura, imposible para el arquero brasileño, Vietto desató la euforia en el estadio y en el resto de Avellaneda.
No todo fue celebración para la Academia. A los 35 minutos, su goleador tuvo que abandonar el campo de juego tras sufrir una contractura en el isquiotibial derecho. En su lugar ingresó Matías Zaracho, aportando frescura al mediocampo. Así, Racing alcanzó los primeros 45 minutos con una ventaja mínima. El conjunto local no brilló, pero cumplió con su tarea para irse al descanso arriba en el marcador.

En la segunda mitad, la Academia logró ampliar la diferencia. Al minuto 63, Maravilla Martínez, la joya del equipo, encabezó una jugada que levantó al público: hizo una pared con Maximiliano Salas y, tras la devolución, la pinchó sutilmente para sellar el 2-0. Con este tanto, Martínez alcanzó los 35 goles en 54 partidos con la casaca académica.
Apenas tres minutos después, Racing tuvo la oportunidad de liquidar el partido. El volante Nardoni buscó un remate desde fuera del área, pero la pelota se fue por encima del travesaño, dejando el marcador sin modificaciones. Sobre el final, Botafogo sufrió un golpe más. El lateral izquierdo Cuiabano fue expulsado tras una fuerte patada en la cara a Nazareno Colombo, lo que complicará aún más el panorama del equipo brasileño para la vuelta.

Con esta ventaja de dos goles, Racing viajará a Río de Janeiro con la ilusión intacta, y reconociendo que la historia en Brasil será brava, pero también con la tranquilidad de que ya dio el primer golpe. La Recopa Sudamericana sigue abierta, pero la fiesta en Avellaneda ya se vivió.
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