Boca perdió por el Torneo Clausura y Huracán le volvió a ganar al Xeneize , en su cancha, después de 30 años. El único gol del encuentro lo hizo Miljevic.
Huracán dominó rápidamente a Boca Juniors y tuvo la primera chance clara con un centro de Gil al corazón del área para el cabezazo de Paz, pero el balón pasó cerca del travesaño.
A los 13 minutos del primer tiempo, Advíncula cerró mal un centro y le regaló la pelota a Cabral, quien le pegó de derecha tal como vino. El balón rebotó en un jugador de Boca, pegó en el palo y se fue al córner. Desde ese tiro de esquina, al Xeneize le volvieron a cabecear y, tras un desvío en la espalda de Advíncula, Marchesín salvó el primer gol del Globo con el pie.
A los 29 minutos, Paredes fue amonestado en una jugada que reflejó más la picardía de Miljevic, ya que el campeón del mundo no llegó a tocarlo cuando se deslizó en el suelo.

El equipo de Russo nunca encontró el juego para poder mantenerse en el área rival y se llenó de faltas. Parades y Delgado no se pudieron entender y el Xeneize no paró de errar pases simples.
Sobre el final de la primera mitad, el arquero fe Boca contuvo un mano a mano ante Tissera.
Al inicio del segundo tiempo ocurrió algo insólito: Milton Giménez estaba listo para ingresar, pero los 11 jugadores de Boca seguían en la cancha. Nadie sabía quién saldría hasta que Russo indicó que Merentiel debía ser reemplazado.
Pasados los primeros 15 minutos del segundo tiempo, Colo Gil tuvo una oportunidad con un remate cruzado dentro del área que Marchesín controló con un brazo y el cuerpo.
Huracán no dejó de presionar al Xeneize y el gol llegó a los 20 minutos. Miljevic aprovechó un rebote en la puerta del área, tras un nuevo cabezazo ganado por un jugador del Globo, y con un derechazo de primera clavó la pelota en el ángulo derecho de Marchesín. El VAR revisó la jugada por un posible fuera de juego previo, pero todo estaba en regla.

El equipo de Russo continuó siendo un descontrol, pero el Globo lo perdonó. Pellegrino perdió la pelota en la línea de fondo, Ramírez la robó y tiró un centro atrás, pero Battaglia la terminó despejando con lo justo.

Boca Juniors atraviesa un momento de descontrol tanto en lo futbolístico como en la gestión dirigencial. En una semana marcada por una dura derrota en la Copa Argentina, salieron a la luz negocios vinculados al hermano de Riquelme que agravan la situación y afectan directamente a los hinchas. Las malas noticias no cesan, y Russo demostró no ser el entrenador adecuado para revertir la crisis que vive el Xeneize. Con jugadores que no muestran un compromiso total con el club, falta de motivación en el campo y un mal ejemplo por parte de las autoridades, resulta extremadamente difícil para Boca recuperar su rumbo.

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